Lo cierto es que él estaba muy delgado antes de casarse, empezó a engordar antes. Yo entre unas cosas y otras, perdí peso, y nos casamos pesando lo mismo, 60kg.
Resulta que, aparte, calzamos el mismo número de zapato, tenemos la misma medida para los anillos y, por supuesto, la misma talla de pantalones, si bien él es unos 5 cm más alto que yo. Flipa.
Sí, los niños tienen pene, las niñas tienen vagina
Él es más guapo, más simpático, con mejor forma física, mejor empleo, es en definitiva mejor persona… y como puedes advertir, todo un artista.
Como prima del susodicho husband, te digo que prefiero la foto de la izquierda incluso las fotos anteriores al dia “fatidico”, pero no te preocupes no hay nada que un buen peluquero no pueda hacer y unas cuantas hojas de lechuga y un huevo duro ( a modo de plan de emergencia de adelgazamiento), no hagan que vuelva a ser el mismo. Lo que si es verdad que casarse no significa abandonarse y si nosotras no lo hacemos creo que no deberias dejar que el lo hiciera, te aconsejo( como mujer experimentada en la materia) ja,ja que le piques el amor propio, (aunque conociendo a tu esposo no creo que eso sirva de mucho)
23.02.09 a 13:00
Er… bueno, nosotros hemos cogido (los dos) 14 kg… No seré yo quien le juzgue…