Expedición de reconocimiento

Mis padres vinieron el miércoles a traernos una secadora (es una larga historia que se resume en que ellos se han comprado una más estrecha y, como nosotros no teníamos, nos han legado la suya) y aprovecharon su visita a tierras hispalenses (mi familia es cordobesa) para inspeccionar el restaurante en el que pensamos celebrar la boda.

Además de dejarnos la secadora, mi padre tenía que ir, por motivos laborales, a un par de sitios, pero ninguno de ellos estaba ni remotamente cerca del restaurante, por lo que deduzco que fueron expresamente a investigar. Mi madre dice que fue cosa de mi padre, pero el caso es que allí se encaminaron para asomarse brevemente a un interior del que no se ve nada a menos que te metas totalmente dentro.

Parece que en principio han dado su beneplácito al emplazamiento elegido, por mucho que mi madre, que hasta hoy no me ha hablado de su excursión, haya manifestado sus dudas sobre la posibilidad de celebrar el almuerzo en un exterior en el que, si no hay carpa o toldo donde guarecerse, puede hacer un calor infernal en septiembre.

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s