La Macarena

Macarena 2011

No soy cofrade, ni entiendo mucho de Semana Santa (más bien, casi nada). Lo poco que sé me lo ha enseñado Contradictorio, que pese a no ser precisamente creyente (por no decir que es ateo) es hermano de La Macarena desde que era chiquitito (una aparente contradicción que, al menos en Sevilla, ocurre con frecuencia; ignoro si ocurre también en otros sitios). Su padre también era macareno, y desde que nacieron sus hijos (mi santo esposo y su hermana), hace ya casi medio siglo, han tenido sillas en la mejor zona de La Campana para ver la Semana Santa en la Carrera Oficial. Mientras vivió no faltó un solo día ni se perdió una sola procesión, pese a que en sus últimos años su salud se empeñaba en ponérselo difícil. Mientras pudo disfrutó de su Macarena cada Madrugá y, también mientras pudo, fue cada mañana de Jueves Santo a la Basílica de La Macarena a ver a su virgen en el paso (y al Señor de la Sentencia, su telonero de lujo). Ignoro también si esto ocurre en otros sitios (ya digo que no sé casi nada del tema, aunque imagino que sí), pero en Sevilla es tradición que las hermandades, sobre todo las que salen en la Madrugá, aunque no son las únicas, abran sus sedes la mañana del Jueves Santo para que todo aquel que lo desee vaya a ver las imágenes, ya montadas en sus pasos.

Macarena 2011

Desde que estoy con Contradictorio yo también me he sumado a esa tradición. Cada Jueves Santo le acompaño a ver a La Macarena (sólo he faltado una o dos veces, por causa de fuerza mayor) y también he pasado con él algunas Madrugás en La Campana (aquella famosa del caos y el pánico en las calles de Sevilla estábamos los dos allí, heladitos, porque se pasa mucho frío), aunque no tantas como desearíamos (lo habitual es que alguno, si no los dos, trabajemos el Jueves Santo, y en mi caso también el Viernes, lo que convierte la aventura en una paliza en toda regla; sin embargo, una de las veces que fuimos yo entraba a trabajar a las 07:00, así que directamente empalmé y me fui a la redacción).

Macarena 2011Las fotos que adornan este texto son de este año, de ayer por la mañana (no son gran cosa, pero con una camarita como la mía y cientos de personas alrededor es complicado hacer mucho más). Aunque la mañana estaba un poco gris en esos momentos, la gente aún mantenía la esperanza de que su Esperanza saldría a la calle esa madrugada. Poco después empezó a llover, cada vez con más fuerza, y finalmente la hermandad se quedó en su templo, como las otras cinco que tenían que salir anoche (y todas las de la tarde del Jueves Santo). Hacía mucho tiempo, desde 1933, que la Semana Santa de Sevilla no se quedaba sin Madrugá, y en aquella ocasión no tuvo la lluvia nada que ver. Al margen de ése y otros incidentes políticos, la Esperanza de Triana no faltaba a su cita con sus fieles en las calles desde 1847. Las cifras de La Macarena no son tan apabullantes, pero en el último medio siglo sólo se había quedado otras dos veces en su iglesia: en 1969, el año en que nació Contradictorio, y en 2004, el año en que falleció su padre.

Actualización: El pasado Jueves Santo fue el último día que Contradictorio trabajó en su ya ex empresa, aunque entonces no lo sabía. Tenía unos días de descanso y estaba en casa cuando, el martes siguiente, su director le llamó para comunicarle el despido (bueno, para decirle que fuese a la empresa para comunicárselo en persona). Otra cosa que añadir a la historia ‘Cosas que pasan cuando no sale la Macarena’.

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s